Columna Diario SUR. Sábado, 25 de mayo 2013
'Desde Rusia, con salud' por Jacqueline Campos
Basta un paseo por la terminal de un aeropuerto de
destino turístico para ver que en su gran mayoría los viajeros pertenecen al
denominado grupo de poder adquisitivo medio. Con maleta de firma Premium, o
mochila a cuestas, recorren las principales ciudades del mundo y si el país
receptor posee una infraestructura cuidada e idónea y además ofrece todo tipo
de servicios a este turista interesado por la cultura, gastronomía o compras,
la publicidad boca a boca que este visitante realiza a su vuelta, la mejor de
las acciones promocionales, está más que asegurada. El glamour y el lujo bien
hecho y enfocado, no un quiero y no puedo, es una gran tarjeta de presentación
y un sello de identidad que hay que dominar muy bien para que vaya implícito a
la marca de un lugar. Y haberlos, haylos. Paraísos de buen gusto que irradian
exclusividad para atraer a turistas poseedores de la american express
centurión, ese oscuro objeto de deseo.
Pero la realidad impera y la competencia es feroz. Los
tiempos son otros y las líneas de trabajo que marcan los profesionales dejan
ver conclusiones tan terrenales como que, tan difícil es alcanzar un puesto
destacado en el mercado turístico global competitivo que nos toca vivir, como
mantenerse en los primeros puestos. La captación de mercados emergentes es una
de las principales tareas en la que todos están embarcados y está claro que,
además de vender exquisiteces, tenemos que estar capacitados para ofrecer
servicios que atiendan las necesidades de ese turista de clase media alta.
Porque realmente de lo que se trata es de potenciar nuestras fortalezas y
reducir en lo posible nuestras debilidades.
Y en este aspecto, es evidente que nuestra potente y
avanzada estructura hospitalaria médica y el alto nivel de nuestros magníficos
profesionales médicos y sanitarios nos permite, sin duda alguna, posicionarnos
por encima de nuestros directos competidores. Esto sirve no sólo como ventaja
competitiva del turismo general sino también como recurso esencial para definir
un segmento específico y diferencial como es el turismo sanitario o médico, de
gran importancia económica y alto valor añadido. Centrándonos en el mercado
ruso, hay que decir que Rusia tiene 142 millones de habitantes, con una
economía que está creciendo alrededor del 4 por 100 en los últimos años, con
una reducida tasa de paro del 7 por 100 y con una elevada propensión al consumo
turístico, a niveles superiores a UK y España y cerca de Alemania.
España es el cuatro destino turístico para los rusos,
detrás de Turquía, Egipto e Italia. Su estancia oscila entre 9 y 15 días,
superior a otros turistas y se siente atraído en un 45 por 100 por el sol y
playa, 18 por la oferta cultural y un 15 por el deporte. Así que hablando de
turistas rusos, no sólo hay que resaltar a los que portan una lata de caviar
bajo el brazo sino a esa gran masa de turistas medios de los que el 60 por 100
que vienen a España se marchan a Cataluña. Pues atención, porque desde ya
disponen de un vuelo diario directo Moscú-Costa del Sol, sin contar que a
partir del próximo otoño tendrá lugar el gran despegue de este mercado ya que
gracias a las conexiones low cost viajarán de forma masiva a nuestra provincia.
Quiero pensar que estemos preparados para estas
visitas que miran escaparates de Gucci, adquieren moda española, compran
entradas para museos, se toman un café en las terrazas, cenan en restaurantes y
alaban nuestra sanidad privada. Tanto es así que su homónima rusa quiere afianzar
lazos con los centros hospitalarios más conocidos de la zona para derivar a sus
pacientes y que sean tratados de sus enfermedades y dolencias. Porque aunque en
Rusia estén presentes las firmas de primerísimo nivel lo de la medicina, aunque
privada, lo llevan mucho peor. Si las
cosas se hacen bien, se trata de una buena oportunidad para consolidar nuestro
turismo sanitario, médico o de salud, como se le quiera llamar, y que ayudaría
a soslayar la estacionalidad.


No hay comentarios:
Publicar un comentario