Columna Diario SUR. Sábado, 4 de mayo 2013
'Incosol, historia de Marbella' por Jacqueline Campos
Cada canción tiene su historia, esa composición musical que siempre
acompaña en los paseos por la nostalgia. Un 8 de diciembre
de 1976 salió al mercado ‘Hotel
California’ logrando llevar al grupo estadounidense The Eagles a la inmortalidad. Existe
una leyenda que dice que el batería de la banda compuso esta balada en un hotel
llamado California, un lugar destinado a la rehabilitación y curación de
enfermedades varias. En todo caso, nunca se ha sabido a ciencia cierta el
significado real de la letra aunque hayamos tatareado hasta la saciedad aquello
de ‘Welcome to the hotel California…’ y para que me entiendan, continuaba algo
así como ‘qué hermoso lugar, qué hermosa fachada, habitaciones en abundancia en
cualquier época del año’.
Tres años antes, en abril de 1973 se
inauguraba en Marbella el hotel Incosol y, desde luego, este establecimiento sí
que merece un cantar o, mejor dicho, cantarle las cuarenta a los que a día de
hoy tienen en vilo a 138 empleados que conforman la plantilla. Un conjunto de trabajadores que durante cuarenta años ha luchado contra viento y marea para
mantener la estela de uno de los buques insignia de la ciudad. Aquel que
albergó en sus inicios a los príncipes Rainiero y Grace de Mónaco, Stewart
Granger, Deborah Kerr o el rey Fahd, hoy es un hotel fantasma, motivo de disputa entre la propiedad,
administración concursal y futuros novios con valor suficiente como para
casarse con la que puede ser la más fea, porque detrás hay muchas personas
pasando auténticas calamidades al no percibir desde
hace años sus salarios de forma mensual e incluso sin recibir sueldo alguno
desde hace mucho tiempo.
Lamentablemente
Incosol ha tenido mala suerte en los últimos años, pero especialmente al
hacerse cargo del hotel el Grupo Jale cuyo presidente, después de hacer algunos
buenos negocios en la época del boom inmobiliario, se creyó el rey del mambo. Se
hizo con varios hoteles sin disponer de la capacidad económica suficiente, de
manera que en cuanto llegaron las vacas flacas se vio claramente lo que
realmente es. Un lobo disfrazado de oveja que ha llevado a la ruina a cientos
de trabajadores y a otras decenas de
autónomos y pequeños empresarios que le trabajaron como proveedores y se
quedaron con un palmo en la nariz a la hora de cobrar.
Para mayor
desgracia del hotel el concurso de acreedores parece, según los entendidos, ejemplo
vivo del desastre judicial que sufrimos, en el que los administradores
concursales piden que se le quite la administración al propietario y éste pide
y consigue que aquellos sean cesados por el juez. Y mientras tanto los
trabajadores, como digo, pasando las de Caín.
Únicamente reconforta el ver que, al menos, algunas de las empresas
interesadas son realmente serias y disponen de la fuerza necesaria para
redefinir con actualidad lo que fue un auténtico icono de los hostelería
especializada de Marbella. Seguiré escuchando Hotel California en el coche
mientras rodeo la urbanización Río Real y cantaré ‘Welcome to the hotel Incosol,
qué hermoso lugar’.


Buena información, desconoci hasta hoy el significado en la letra de una canción de Joaquín Sabina de la palabra "Incosol"
ResponderEliminarGracias.