Columna Diario SUR. Sábado, 6 de julio 2013
'Turista Accidental' por Jacqueline Campos
No me negarán ustedes
que tropezarse con Naomi Campbell cuando nos disponemos a devorar escaparates
en rebajas es moco de pavo. Detesto a aquellos que miran de arriba abajo a
alguien, pero en esta ocasión era imposible no estudiar tal anatomía y verificar
que sigue siendo una de las grandes en su mundo. Se quedó prendada del mismo
modelito que yo, pero como cualquiera le lleva la contraria, me limité a
desearle una feliz estancia y pedirle que la próxima vez nos visite acompañada
de sus amigas pero las de champions league, por favor. Las que acaparan el
papel couché y nos dan la oportunidad de hacernos la publicidad que merecemos,
que hacer eco de los cabestros que vienen y van ya se encargan muchos y a
menudo. Dicen que este verano se presenta algo más tranquilo de saraos y
fiestas de postín, bueno también pienso que nuestra seña de identidad debe ser
más bien la de poco y bueno que mucho y malo.
Hasta aquí en cuanto
al colorín pero ahora lo que de verdad nos da de comer a la mayoría. Los
entendidos en economía llevan analizando los últimos días la repercusión
provocada por la crisis política y social en Turquía y Egipto y los expertos en
materia turística anuncian que las consecuencias más inmediatas pueden llegar a
beneficiarnos, es decir, que en España lleguemos a registrar un récord de
turistas extranjeros que se iguale al alcanzado hace ya la friolera de seis
años. Estos foráneos se van a decantar por las costas españolas en busca de sol
y playa y la nuestra, afortunadamente entra en la papeleta premiada. Una
inyección de optimismo para hosteleros , agencias de viajes y demás operadores
turísticos que ven, tras la dramática situación de aquellos competidores, una
oportunidad de oro para nosotros en este verano que empieza algo perezoso.
Es lo que algunos
llaman turismo prestado queriendo poner de manifiesto que no nos vayamos a
creer que estos turistas inesperados son
nuestros para siempre. Y efectivamente conviene no tirar las campanas al vuelo,
a lo que somos tan dados, y creernos que somos tan buenos y lo estamos haciendo
tan bien que nuestras estadísticas saltan de alegría. Seguro que algún político
de poco monta, de los que tenemos precisamente a montones, sale apuntándose el
tanto. Y la realidad es que el buen gestor turístico debería tener preparado el
plan b para un escenario que, al menos en Egipto, entraba dentro de lo
previsible, y tener así
dispuesta
una estrategia y un esquema de actuación de marketing para intentar conseguir
fidelizar para nuestro destino esos turistas prestados que van a dejar de
vacacionar en Egipto y en Turquía y hacerlos nuevos y definitivos clientes de
nuestras costas, de nuestras playas, de nuestras compras y diversiones.
Es decir, que seamos capaces de hacer que no
olviden la experiencia de la Costa del Sol y de Marbella y a ser posible que,
con el boca a boca de la satisfacción, sean voceros de nuestras bondades. En
fin, nuevas oportunidades, nuevos retos para un territorio que debe ser
competitivo como el primero, capaz de dar respuestas inmediatas a las
cambiantes circunstancias de todo tipo que se producen en esta aldea global que
estamos teniendo el privilegio de disfrutar y que tiene en el turismo su gran
baluarte. Además, con el buen pie con el que hemos comenzado la semana
apuntando en nuestro libro de visitas ilustres a la bella Campbell un renglón
abajo de la alemana Schiffer, tomaremos nota de aquello que decían que el que
bien empieza bien acaba.


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