El Círculo


Columna Diario SUR. Sábado, 13 de julio 2013

'El Círculo' por Jacqueline Campos


Nuestra economía no se recupera ni en la unidad de vigilancia intensiva y los doctores que la atienden no cesan en darnos partes médicos desalentadores y con miradas que dicen más que mil palabras. Cada vez que veo asomar la cabellera blanca de Christine Lagarde del Fondo Monetario Internacional, echo a temblar. El último diagnóstico confirma el aplazamiento de la recuperación de España hasta el 2015, sin olvidarnos del crecimiento cero que nos espera a causa de las nuevas medidas y ajustes fiscales acordadas por el Gobierno. Quiere decir que ni con Quina Santa Catalina y sus ganas de comer.


Y de la causa a la consecuencia para informarnos que municipios de la Costa del Sol como Casares, Manilva o Estepona han registrado algunas de las mayores caídas en el precio de la vivienda en el país, por encima del 50%. En Marbella el descenso se sitúa en más de un 21%. Los extranjeros están algo más animados a la hora de comprar, siempre y cuando no les volvamos locos con tanto requisito para afincarse en la zona. Pero a nosotros nos va a costar algo más hasta que no se produzca la recuperación del empleo.


Pongámonos un poco más alegres que es fin de semana y además no cabe duda que la entrada del estío, o mejor dicho la llegada del auténtico verano, desde el punto de vista turístico nos ha alegrado a todos la cara junto a la claridad y potencia del astro rey que nos otorga ese calorcito que se ha echado tanto de menos durante el largo y húmedo invierno que hemos conseguido dejar atrás hace prácticamente un par de días. El movimiento en las calles, la gente foránea que nos visita de manera masiva y el entrar y salir en tiendas y comercios  con el aliciente de estas oportunas rebajas de verano, nos hacen pensar que incluso estamos en otro país,  o en el nuestro, pero en otras condiciones sociales y económicas.

Aunque parece que este año el Ramadán no ha venido muy bien para la estancia de nuestros turistas de Oriente Medio y de otros países que practican esta religión, todo apunta a que nuestro verano será francamente bueno desde el punto de vista turístico. Nuestros mercados tradicionales nos seguirán mostrando confianza y lealtad y por tanto darán la talla en cuanto a número de visitantes, eso que tanto obsesiona a los dirigentes con pocas miras. A su vez los nuevos mercados, llamados pomposamente mercados emergentes, nos irán cogiendo más apego y ayudarán a lo que realmente importa, elevar el nivel de gasto medio y ayudar a recuperar la rentabilidad de los negocios turísticos, que falta hace para que nuestros empresarios puedan crear o mantener los puestos de trabajo que tanto necesitamos hoy día.

Y aquí se cerraría el círculo o la pescadilla terminaría de morderse la cola. Más empleo, más adquisiciones inmobiliarias, más crecimiento económico y menos noticias pesimistas de la doctora Lagarde. Y además, resulta alentador que las noticias de hechos y circunstancias mediáticamente negativas no se asocien últimamente a Marbella y que se sitúen lejos de nuestros dominios. Sólo deseamos que lo que se oiga ahora sea la información de personajes famosos que van y vienen por Marbella y que la terminal del aeropuerto de Málaga destinada a los aviones privados no disponga de plazas libres.

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