Transporte y Turismo


Columna Diario SUR. Sábado, 19 de enero 2013

'Transporte y Turismo' por Jacqueline Campos


Existe un problema básico de infraestructuras que requiere solución para garantizar el futuro del turismo en los municipios de la Costa del Sol y el bienestar de sus ciudadanos, hablamos del tráfico y transporte. Cuando llegamos a las fechas señaladas del calendario es insufrible el tráfico en las localidades costeras, sobre todo los fines de semana, lo que dificulta enormemente a los turistas el acceso a playas o lugares de ocio. Con una población en constante crecimiento nos enfrentamos en los últimos años a la necesidad de ampliar líneas y ofrecer nuevos servicios a residentes y visitantes. La diversificación de una  red de transporte público es indispensable para facilitar nuevas conexiones y fortalecer las existentes entre los puntos clave de las ciudades con más afluencia turística y aliviar el volumen de tráfico actual, incrementada por el uso del transporte privado.




Toda nuestra costa ha ganado en gran medida con la apertura de la estación María Zambrano y la puesta en marcha del tren de alta velocidad AVE, con conexiones a las principales capitales españolas como Madrid, Córdoba y Barcelona. Situada en el centro de Málaga y al lado de la estación de autobuses, está conectada con un aeropuerto ampliado y los pueblos, gracias a un tren de cercanías que sale cada media hora desde la misma estación y llega hasta Fuengirola. Hasta aquí, todo bien. Pero el problema es que el sistema de transporte público además de ser muy insatisfactorio es prácticamente inexistente hasta Marbella, Estepona o Benahavís, por citar nuestras joyas más cercanas.

Los viajeros, turistas y vecinos que quieren venir tienen que utilizar taxis, coche de alquiler o transporte privado si no quieren amargarse los felices y, en su mayoría, cortos días de vacaciones. Y ya, mejor no mencionar las conexiones entre las provincias de Málaga, Granada o Almería, a las que podemos definir con toda tranquilidad de subdesarrolladas sin un tren directo y unos autobuses más bien incómodos. El futuro corredor que una las capitales de provincia andaluzas promete ser una maravilla pero,  por el momento, el mejor medio de transporte sigue siendo el coche para circular por carreteras nacionales, autovías y autopistas totalmente intocables en temporada alta para los bolsillos.

Y en medio de este escenario la problemática que sufren nuestros taxistas, los que sufren la temporalidad y que no pueden entender porque si las tres cuartas partes del turismo que llega al aeropuerto tienen como destino los municipios costeros más occidentales, no poseen los mismos derechos para desempeñar su trabajo que sus compañeros de Málaga. Incluso en ocasiones corriendo un riesgo personal. Tal y como reivindica el colectivo, una situación más que absurda que no tiene sentido alguno. Pues claro que el cliente que viene a Marbella se identifica con el profesional de esta ciudad que le transmite más cercanía y seguridad. Que ya estamos también muy hartos de las malas artes que aplican algunos listillos perjudicando el sector servicios.

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