En Clave de Sol

Columna Diario SUR. Sábado, 21 de julio 2012

'En Clave de Sol' por Jacqueline Campos


Entramos en el ecuador del verano más musical que hayamos conocido en Marbella. Hablamos de unos veinte conciertos, ni más ni menos. La ciudad se ha convertido en el principal escenario rítmico, armónico o polifónico de toda la Costa del Sol. Mientras los que más alzaban la voz demandando iniciativas culturales, deportivas, turísticas y de ocio a grito pelado, los mejores productores musicales, desde sus despachos y en silencio, hacían sus deberes para traernos cantantes, músicos y compositores para todos los gustos.
Ya sé que pensarán que no se trata de conciertos con precios populares a los que pueda acudir el recortado, parado, o el que ya tiene las barbas a remojo, lo sé, pero reconozcamos que están generando empleo. Además, si se inventaron aquello del turismo de shopping, o sea, el ir de compras de toda la vida, ¿porque no vamos a inventarnos ahora el turismo melómano? No es habitual reunir en menos de un mes a Sting, Bryan Ferry, George Benson, Tony Bennet, Gloria Gaynor, Paul Anka, Simple Minds, la voz de Supertramp, Roger Hodgson, Hugh Laurie o Dr. House, Chaka Khan, Chic, Christopher Cross, Raphael, Julio Iglesias, David Bisbal, Miguel Bosé, Lolita, Rosario, Antonio Carmona, Estopa. ¿Es o no es para ello?
Estos productores han seguido la estela de aquellos que en los ochenta apostaron por Marbella a la hora de organizar grandiosas citas musicales. Quién no se acuerda de las actuaciones de Michael Jackson, Prince, Tina Turner, Sade, Rod Stewart, Joe Cocker, Steve Wonder y Queen con un Freddie Mercury que celebró el mayor fin de fiesta que se recuerda en Marbella Club. Por diversas razones, son empresarios que merecen el apoyo que piden, el ya conseguido de algunos y el que queda por conseguir a los que ‘siempre están con la misma canción’. Así de paso que se inspiren e incluyan más melodías en su cansino y pobre repertorio.
Y ya que estamos, no sería mala idea que de alguna forma los que de verdad merecen ‘cantar las cuarenta’ por los desaguisados que han sufrido, están padeciendo y les queda por lamentar, tengan la posibilidad de disfrutar de todo lo escrito anteriormente, aunque sea con la creación de algunas entradas de protección oficial y con la botellita de agua ya comprada en el súper. Sería una buena oportunidad para olvidarse del IVA que va y de la venida que viene, de la bajada de prestación del paro y de la formidable deuda externa. Esto era sólo una licencia para pedir, nada más.
Como empezaba diciendo, ecuador de un verano con grandes esperanzas, nuevas ideas y para algunos, trabajo a trompicones, ya que son todos los que están pero no están todos los que son. Unos puestos de trabajo eventuales que de todas…todas, bienvenidos sean. Y un aplauso a todos los que han apostado por Marbella, antes de que se vayan ‘con la música a otra parte’, que no desfallezcan si no consiguen las expectativas esperadas y que sigan pensando en alegrarnos las noches estivales. Y si no es a todos, siempre quedará la brisa que ayudará a recoger las mejores notas musicales para transportarlas hasta muy lejos.

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