'De película' por Jacqueline Campos
El
Festival de Cine Español de Málaga desplegará su gran alfombra roja exactamente
dentro de una semana. Una cita cinematográfica que ya ha calentado motores y se
ha venido anunciando hasta en la capital de España a
lo largo de estos días. Una oportunidad para que los directores, productores y
actores de las trece películas a competición ya nos hayan informado de sus propuestas.
Y detrás un flamante director, Carmelo Romero, que junto a un comité de
selección han hecho lo indecible por reunir a lo más granado del séptimo arte
nacional. Elegante forma de promocionar una de las ciudades andaluzas que más
han despegado culturalmente en los últimos tiempos.
Son ya quince años de
historia de festival que a pesar de los vaivenes políticos, recortes
presupuestarios y cambios de dirección, se ha mantenido, hasta convertirse en
un referente nacional. Esto se traduce en una gran promoción de Málaga como
ciudad cultural ya que a lo largo de toda una semana los impactos publicitarios
en todos los medios de comunicación nacionales, e incluso los internacionales
especializados, sufragarán con creces la inversión que supone la organización
de este gran evento. Sin duda, premio a la continuidad y a la perseverancia.
Probablemente muchos
recordarán que en la segunda mitad de los noventa, se celebraron en Marbella,
tan solo y a duras penas, cuatro ediciones del Festival Internacional de Cine
Ciudad de Marbella. Su creador, Manuel Salvador, realizó una gran apuesta por
lo que era su gran ilusión. De ahí, la apertura de los cines Gran Marbella en
Puerto Banús. Su sala cuatro fue el digno escenario por el que pasaron actores
de gran talla internacional como James Coburn, Ben Gazzara, Julia Ormond, Bo
Derek, Maximilian Schell o el premiado director de ‘Cantando bajo la lluvia’,
Stanley Donen, además de actores y actrices nacionales de primera fila.
La falta de ayudas y
subvenciones dio al traste con lo que podía haber sido ahora algo similar al
magnífico festival malagueño. Desgraciadamente, no es el único caso en Marbella
en que muchos de los eventos que se organizan solo viven una o dos ediciones.
Bien por falta de presupuestos, dirección y gestión adecuadas o ideales
culturales. Si tenemos en cuenta que la estacionalidad turística cada vez se
muestra de una forma más acusada, pese a lo que se diga oficialmente, la
importancia de una actividad cultural correctamente programada y organizada,
constituye una obligación casi inexcusable para conseguir atractivos en nuestra
ciudad.
Todo esto sin desmerecer
lo que, sin duda, supone un gran esfuerzo por parte de la delegación municipal,
asociaciones y colectivos culturales de Marbella que intentan ofrecer una
programación digna en los diversos foros, teatros, museos o galerías. Sin
embargo, es necesario en esta línea un salto cualitativo que dote a algunas
actividades de la suficiente dimensión para poder constituir con ellas nuevos
productos turísticos que realcen Marbella en forma similar a como ocurrirá en
Málaga a partir de la próxima semana, que la admiraremos como capital de la
cultura cinéfila española.
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